Y qué decirte que tu mirada no me haya dejado claro ya...
martes, 9 de agosto de 2011
Con fé y sin miedo.
Afrontémoslo, nos queremos. Inventemos un comienzo sin fin en el que cada día nos amemos más y más. Vivamos el uno por el otro y viceversa. Seamos felices al ver sonreír a nuestra pareja. Sorpréndeme cada día con una flor en el sitio menos esperado o con una pequeña tarjeta en la cama cuando vaya a hacerla o en el espejo cuando vaya a lavarme mi cara de recién levantada. Alégrame el día, alégrame la vida.
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